Urban Nigths

Uloang, acento latino en los muros de Austin

Uloang, acento latino en los muros de Austin

Las paredes de Austin gritan en castellano. Artistas urbanos como Uloang llenan sus calles de un estilo colorido que se sumerge en la cultura pop, el imaginario latino y en las cosas que suceden en este mundo unido por una misma luna. Esta artista venezolano fusiona con su trabajo dos mundos antagónicos destinados a entenderse: la calle y la galería. Estuvimos en su taller conociendo los detalles de su trabajo, su vida y su arte. Con todos vosotros, Uloang.

ULOANG – Tesseract Mural from ULOANG on Vimeo.

 De Caracas a Austin

Luis Angulo es el verdadero nombre de este fascinante artista urbano que firma como Uloang, un juego ortográfico con su apellido. En su taller situado en East César Chavez, una zona repleta del arte callejero más espectacular de la ciudad, trabaja cada día durante horas imaginando murales. Su vida es un ejemplo de esa transición que vive el arte urbano, de la ilegalidad al mercado del arte.

Uloang nace en 1984 en Caracas. La bella capital venezolana es desde el siglo XX un hervidero de talento artístico, aunque Luis abandona pronto su país con destino a Estados Unidos. En 1995 su padre tiene la oportunidad de un traslado desde la empresa en la que trabaja a Miami. No lo dudan. Las oportunidades de Norteamérica les seducen ante una realidad venezolana que en aquel momento dibujaba un futuro sombrío.

Han pasado 23 años y ahora es uno de los rostros destacados de la joven escena artística de Austin. Me encanta esta escena. Hay muchas posibilidades y puedes crecer con ella. En otras ciudades como Nueva York todo está muy establecido y es muy difícil vivir como artista. En Austin no hay tantas posibilidades ni tantas galerías pero la gente quiere arte y le gusta la cultura artística.

Uloang en su taller

Uloang es un artista ecléctico, le gusta plasmar diferentes imágenes en las paredes, desde iconos pop a escenas de su genética latina. Utilizo imágenes del pop porque simbolizan cosas diferentes para cada persona. Es algo muy llamativo y evocador. He pintado personajes como David Bowie, Jack Niholson o Elizabeth Taylor. Tienen una relevancia universal y traen recuerdos diferentes a cada persona. Es otra manera de interactuar con la gente.

Uno de esos personajes pop es Cristo, al que pintó en Hope Gallery. Es un icono pop porque el pop es cultura popular y él es parte de ella. Pero en ese mural al que te refieres no tenía la intención de pintar a Cristo. La gente empezó a verlo como un Cristo moderno.

Las raíces de un artista

A través de su arte se ha acercado a sus raíces. Mi arte me ayuda a explorar mi identidad como venezolano. He pintado varias veces el edificio 23 de enero, una imagen mítica para cualquier venezolano. Cada vez que lo pinto, leo sobre su construcción en los años 50, lo que supuso y cómo fue diseñado. A través de mi arte estudio lo que es Venezuela.

Mural representativo del edificio 23 de Enero de Caracas, Venezuela

En la capital texana lleva más de diez años. Mucho antes, siendo un niño, decidió dedicar su vida al arte. En su escuela de Miami se reunió con su profesor de arte y con la ilusión de un aspirante le dijo: Quiero ser artista.

Su maestro le miró extrañado y le espetó: ¿Estás seguro? Ese fue su primer test para probar si tenía madera de artista. Fue una prueba para que reflexionara. Querer ser artista es algo medio loco. No es una buena idea. Desde aquel día me hago esa misma pregunta a menudo para saber si tengo la misma pasión.

Uloang advierte a los nuevos artistas casi con las mismas palabras de su antiguo maestro. Muchos jóvenes que quieren dedicarse al arte piensan que es algo bonito pero ser artista es como cualquier otra carrera. En realidad, estás empezando tu propia compañía. Necesitas tener la pasión pero también controlar su parte de negocio. Los buenos momentos tienen que pesar mas que los malos. Aunque, todas las cosas buenas salen de una locura. Si es fácil no merece a pena hacerlo.

Uloang llegó a Texas por amor. Tras conocer a una texana en el instituto y después de haber cursado Bellas Artes y una maestría de Pintura en Connecticut se casa con su actual mujer antes de mudarse al estado de la estrella solitaria. Se decantaron por Austin como su residencia y no tardó en moverse en el mercado del arte de la ciudad.

Trabajó duro durante siete años en una compañía que se encargaba de vender murales, arte por encargo. Allí descubrió una parte fundamental del arte tras llegar a gerente: la gestión de artistas, la promoción, el uso de las redes sociales y la captación de clientes. Uloang es un tipo inquieto y por eso decide dejar atrás su confortable trabajo. En su nuevo empleo vivió tres experiencias de golpe de las que cambian una vida.

Era 2015 y en apenas dos semanas su hermana de 17 años muere en un accidente, nace su hija y es despedido tras un año en la empresa. Toma entonces una decisión radical. Decidí hacer arte full time. Expresarme a través de cuadros y murales. Fue difícil al principio, he ido creciendo como artista y cada vez me entra más trabajo.

Desde entonces reconoce que: Cada mañana entro en el estudio con la intención de aprender algo. Probar cosas nuevas. Mejorar mi arte es lo que me inspira. Estudio otros artistas, la historia del arte y lo que pasa en el mundo. Gracias a su experiencia en galerías ha conocido la parte mercantil del arte en Estados Unidos. La cual define como burbuja. Está el arte americano y luego el resto del mundo. Sucede igual que en el cine, la música y en otras disciplinas.

La burbuja del arte

Ese dominio americano del mercado mundial de arte repercute directamente en los artistas que tienen muchas más posibilidades que en otros países. A ellos les viene genial porque pueden dedicarse a su arte pero eso no quiere decir que se produzca calidad. Como dice Uloang: Ser artista aquí es mucho mas fácil que en Latinoamérica, la economía es tan estable que puedes dedicarte al arte porque hay oportunidades. Si vives en Venezuela y continúas haciendo arte es por pura pasión. En USA están malacostumbrados a vender por 3000 dolares lo que genera arte de mala calidad en general.

Uloang entiende que el arte puede ser personal o también encerrar una reivindicación más global pero él se interesa por artistas que saben captar el devenir de los tiempos y llevarlo a una pared o un lienzo. A mí me gusta el arte que es consciente de nuestro mundo. Aunque el arte urbano puede ser personal, el bueno es el que capta lo global.

Mural de Uloang y Obey

Recién llegado al país no se percató de los cambios profundos de la sociedad americana al vivir en Miami, que es como cualquier otra ciudad de Sudamérica. A pesar de esta peculiaridad si ha notado un cambio de paradigma cultural que ha existido desde el desembarco del Mayflower. Como hemos visto con la elección de Trump hay gente opuesta al cambio cultural, algo que ha sucedido desde el principio. Se fundaron las colonias, pasados los siglos llegaron italianos, después irlandeses, asiáticos y ahora son los hispanos. Hay que ponerse en el lugar del otro y entender que solo queremos compartir contigo.

Calle y galería

Afortunadamente, no todo el mundo tiene problemas con abrirse a nuevas culturas y en Austin, Uloang se ha encontrado con una escena de arte urbano muy viva. Lleva tres años enfocado en este fascinante mundo callejero tras estar muy conectado con las galerías, la otra parte de este negocio.

Un punto de encuentro entre artistas como Uloang es Hope Gallery, la galería de arte urbano al aire libre de la ciudad. Un proyecto único en Estados Unidos y que se asemeja al llevado a cabo por Jasm1  como cabeza visible del Collectif 21 en la ciudad suiza de Ville de Sion. Ir a Hope es muy divertido porque puedo pintar lo que sea e ir cuando quiera. Lo hago para probar conceptos nuevos.

En Hope se experimentan todos los valores del arte urbano. Lo efímero y el respeto por el cambio son parte del ideario. Cualquiera puede pintar en esta maravilla libre y gestionada por el colectivo Hope, dirigido por Andy Colman, donde participan leyendas como Shepherd Ferry, el artista que se hizo célebre por el mural pop de Obama con el lema Hope. Él pintó unos murales para la inauguración y fueron tapados el día siguiente. Así es el arte urbano. Mi arte no es mas especial que el de otro artista. Obvio, prefiero que lo respeten pero si pinto algo ilegal cualquiera puede rayarlo. Si alguien me paga 5000 dólares se trata de algo privado. No es arte urbano.

Hope está cambiando. En unos meses se desplazará a otra zona de la ciudad. A pesar de la existencia de ese santuario del graffiti es ilegal pintar en la calle. Iconos de Austin como Fe De Rico han sabido dar prestigio a las paredes de Austin y han dado el salto al mundo artístico más profesional. El arte urbano se está convirtiendo en la última vanguardia artística y en el objeto de deseo de galeristas.

Para Uloang, esta transición es una cuestión natural aunque matiza: Es un paso natural si haces arte que tiene importancia. Bansky tiene importancia y por eso hay gente que lo colecciona. Aunque el arte urbano sigue siendo la puerta de acceso al arte de la mayoría del público ajeno a los museos como recuerda el artista venezolano. Es un arte para la calle y no debe pertenecer a un millonario que tiene millones para comprarlo. La galería es un ámbito muy cerrado para la gente que tiene que pagar sus cuentas. En la galería el arte urbano pierde su esencia.

Nos vamos de su taller y le dejamos enfrascado en sus proyectos: pintar fuera de Texas e incluso fuera de Estados Unidos. Caminamos César Chavez Street y percibimos las esencias de ese arte urbano convertido en algo más que un acto de expresión personal. La revolución cultural no ha sido televisada pero se contempla en tu pared más cercana con firmas como la de Uloang.

Piezas de la fascinante expo de Uloang en la galería Spratx de Austin en 2018
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