Urban Nigths

Guía: El Día que Viví en Twin Peaks

Guía: El Día que Viví en Twin Peaks

Twin Peaks, esa serie que pertenece al legado cultural de los años 90. Os diré una verdad: nunca pude ver la serie cuando la emitieron en la TV. Cuando los españoles disfrutaban de esta delicia, mi inocente alma era lo suficientemente joven como para no poder ver este contenido. Una adolescente perfectamente envasada en plástico no era apto para el contenido infantil.

Por eso, con los años, decidí emprender el visionado en la más escrita intimidad. David Lynch siempre ha sido muy de mi gusto, aunque ni soy una experta ni puedo sentar cátedra con mi gusto cinematográfico, tengo muy claro que en mi agenda no entran películas comerciales.

David Lynch es ese híbrido que conjuga muy bien el cine cercano con un punto de surrealismo tolerable y así se refleja en su obra. Twin Peaks también forma parte de ese contenido que por un lado narra una historia común, localizada en cualquier pueblo de los Estados Unidos de los años 90 y a la vez lo complica con un elenco de personajes extraños, peculiares y sobre todo, entrañables.

Por ello, la serie caló en el corazón de muchos espectadores a pesar de tener dos temporadas (desde 2017 cuenta con tres) y sobre todo, generó un movimiento fan en torno a ella, lleno de confabulaciones y teorías como en pocas ocasiones se ha visto.

Mi historia de amor

Reconozco que devoré las dos temporadas y sobretodo, mi imaginación voló a niveles indescriptibles, recreando universos imaginarios, siendo casi un personaje más. Lo que más me enganchó fue su ambiente, ese aura de misterio, que fantasee con la idea de visitarlo. Realmente quería estar dentro, aunque fuera por un día. No quería ser Laura Palmer, ni Log Lady, ni tan siquiera la guapa Audrey Horne, realmente quería ser un personaje más de la larga lista.

Al principio pensé que era una locura más, pero cuando empecé a investigar, descubrí que todo estaba muy cerca de Seattle. Tiene todo el sentido ya que en la serie habla del estado de Washington en varias ocasiones además de ser el escenario donde uno se imagina que puede pasar: bosques frondosos de abetos, colinas y sobre todo, pueblos divididos en dos por una carretera comarcal. Es un modelo urbanístico muy habitual en los Estados Unidos pero en esta ocasión, es totalmente real.

Así que en noviembre de 2018 dejé volar mi mente (y mi dinero) y me dispuse a explorar aquellos lares que tanta evocación onírica me habían regalado. Cabe decir que además de ser una fanática de la serie, soy una especial amante de la cultura popular norteamericana así que aproveché para hacer bastante turismo frikie.

Aunque hablaré después de otros templos de Twin Peaks esparcidos por el mundo, centraré mis energías en Seattle y alrededores. Aprovechando los 30 años de la muerte de Laura Palmer, no podíamos dejar pasar la oportunidad de acercar los increíbles lugares donde se rodó la serie.

¿Cómo llegar a Twin Peaks?

Una mañana lluviosa (y cuando no es fiesta en este ala del gran continente americano) pusimos las primeras coordenadas en nuestro GPS, siempre saliendo de Seattle.

Desconozco si realmente hacen tours a la zona, pero nunca fue nuestro objetivo. Para los que fuimos a ver la zona es algo sagrado y no queríamos que cayera en el mercantilismo. Realmente, no nos cruzamos prácticamente a nadie. Si bien era noviembre y entre semana, pudimos disfrutar sin problema de todo a nuestro aire.

En unos 45 minutos y con el tráfico a favor, llegamos a nuestro punto de origen: Snoqualmie Falls. Si hay un lugar asociado a Twin Peaks, son sus cataratas.

Una vez llegas allí, puedes ir a la zona alta o a la zona baja. Evidentemente yo quería todo, así que aparcamos en la zona alta, cuyo parking costaba unos 6 USD y fuimos al mirador principal, donde se ve el salto del agua, tan impresionante. La fuerza del agua era tal que no se veía nada al principio. Decidimos hacer la ruta que une los dos miradores, se puede ir en coche o son unos 25 minutos caminando de uno a otro por un frondoso bosque, con cuestas empinadas.

Twin Peaks

Allí mismo, al lado de las cataratas, hay otro icono: el Great Northern Hotel. Actualmente es el Salish Lodge Hotel and Spa, cuyos precios rondan los 200 USD por noche y no hay ninguna referencia a la serie salvo algún plato en la carta. No nos merecía la pena el desembolso para no vivir una experiencia auténtica.

Según leímos, un millón y medio de personas recorre la zona al año, pero como dije antes, gozamos de una tranquilidad pasmosa. Antes de abandonar la zona, vimos una tienda de souvenirs, la única que encontramos allí y donde pudimos abastecernos de alguna cosa relacionada más con las cataratas que con la serie. Como hemos dicho, no está tan explotado como podría haber sido y en realidad, me encanta que se quede así. No sé si en los años de apogeo de la serie habría más movimiento o supongo que en la época del Twin Peaks Festival si lo habrá, pero da gusto. Nos hicimos con algunas postales y posa vasos ya que el resto de cosas ya las tenía (es lo que tiene ser un poco frikie).

Nuestra siguiente parada sería North Bend. Allí está uno de los templos mejor cuidados: el RR Café en la serie y el Twede’s Café en la realidad.

Twin Peaks

Aunque hace unos años sufrió un terrible incendio, por suerte, se mantiene con bastante lustre: su gran barra central, sus bancos acolchados, sus múltiples recortes de periódico haciendo gala del orgullo de haber grabado ahí la serie. Sin duda, era uno de los epicentros.

Twin Peaks

La gastronomía es la clásica que ofrece un diner americano: all day breakfast, hamburguesas. La comida estaba deliciosa, aunque bien contundente. Eso sí, hubo hueco para un danm fine cup of coffee y una cherry pie. Tocamos el cielo.

Twin Peaks

Allí también se puede comprar algunos recuerdos, yo me hice con una taza del local para recordarme todas las mañanas que yo estuve allí. También me dieron unas cerillas, lo cual me parece el recuerdo más kirch que alguien puede tener.

Twin Peaks

Tras comer como reyes, comenzaba una ruta a ciertos puntos aislados. Uno de los lugares donde también pasaban muchas aventuras fue en el instituto. Recordaremos siempre a Donna llorando por su amiga o la imagen de Laura Palmer como reina del baile. Así que tras dar muchas vueltas, llegamos al instituto.

Hay un poco de literatura en todo esto y es que parece que hace unos años, destruyeron el edificio original porque lo han ido ampliando. Tampoco queríamos estar ahí con nuestras cámaras habiendo menores, así que hicimos unas fotos rápidas. Se trata del Mt. Si High School en 8651 Meadowbrook Way SE, Snoqualmie, WA 98065, EE. UU.

Sin ir muy lejos, teníamos otra parada: la comisaría de policía. La verdad que ojalá la hubieran conservado pero como todas las cosas, fue reconvertida en un centro de rallies. El exterior sí cuadra con lo que se ve en la serie y además, hay un coche de policía con el logotipo original recordando que fue un emplazamiento de la serie. Está localizado en 7001 396th Dr SE, Snoqualmie, WA 98065, EE. UU.

Twin Peaks

Además, allí mismo se puede ver una de las torres del aserradero, otro lugar importante en la serie. A día de hoy solo se puede ver una de las torres de Packard Sawmill.

Nos quedaban algunas paradas más que se podían hacer antes de que cayera el sol. Uno de los lugares más tétricos es lo que llaman el puente de Ronette, que es el Reinig Bridge. En su día discurría el tren pero ahora es peatonal. Eso sí, conserva el mismo estado que hace 30 años.

41433-41699 SE Reinig Rd, Snoqualmie, WA 98065, EE. UU. Estas coordenadas te llevarán justo a la curva donde estaba el cartel que señalaba la ciudad y donde en 2017 colocaron otro cartel que duró dos semanas. Desafortunadamente, el cartel sufría daños constantes y al final tuvieron que quitarlo. Se dice que está en la oficina de turismo de la ciudad pero por más que he investigado este detalle, no he dado con ello. Una vez allí, te das cuenta que las montañas son aquellas que se ven en la distancia, con sus abetos douglas.

Twin Peaks

Nuestra última parada, ya de vuelta a Seattle fue en el centennial log. Un tronco de más de 400 años con unas dimensiones estratosféricas al lado del museo del ferrocarril. Era un clásico de la cabecera de la serie.

Existen todavía más puntos pero en un día, sin tener grandes medios, solo pudimos abarcar estos puntos. Os invito a que hagáis vuestra propia ruta, que es básicamente eterna, pero para mí estos son los destacados.

Twin Peaks

 

Fue un día increíble, el día que viví en Twin Peaks. Pero aquí no acaba todo…

Twin Peaks fuera de la región de Snoqualmie

Aunque aquí hay mucho focalizado, los rodajes siempre cubren muchas zonas. De hecho, muchos exteriores fueron rodados en California. Pero, todavía nos quedan muchos lugares en las cercanías de Seattle.

La frontera de Canadá está a unos 200 kilómetros y de camino, está la misteriosa ciudad de Everett. Además de ser la sede de Funko y albergar una tienda maravillosa, tiene una casa embrujada y otra mejor: la casa de Laura Palmer. Situada en el 708 33rd St de Everett, todos recordaremos esas míticas escaleras o las ventanas. De hecho, si la actual dueña te ve, te invita a la casa sin problema, aunque no aguarda nada del decorado original.

Nuestros últimos detalles sobre Twin Peaks se sitúan enfrente de la ciudad de Seattle, en . Estuvimos en contacto con la dueña de Kiana Lodge, donde sí se grabaron los interiores del Great Northern Hotel y donde se puede ver la orilla donde aparece el cadaver de Laura Palmer y hasta el tronco sigue ahí. Siempre que sea posible y dado que no abre todo el año (de aquí que no pudiéramos ir) te enseñan todo con mucho gusto, de hecho, hay una placa que indica que aquí se rodó Twin Peaks. Para ir se puede coger un ferry desde Seattle a la isla y encima hay buenísimas vistas. Volveré.

Hasta aquí fue mi viaje. Os prometo que fue uno de los mejores días de mi vida por la capacidad de inmersión y realidad que tuvo. Ahora solo espero que si vais, recordéis este post donde os ayudé a encontrar vuestro sitio en Twin Peaks.

Mis templos de Twin Peaks

Dada la simbología que guarda la serie, es un reclamo cultural. Cada vez son más las ciudades que se animan a tener su propio bar tematizado.

Os hablaré de los que he visitado:

Estupenda Café Bar: Situado en Madrid. Sin duda el más auténtico. Recrea a la perfección el RR Diner y la parte de abajo es la Red Room en toda regla. Siempre está lleno pero es que además, tiene unos batidos de infarto y como no, cherry pie. Voy tanto como puedo porque me encanta.

The Black Lodge: Está situado en Vancouver. La verdad que salvo por los azulejos y un pequeño altar a Laura Palmer, es un sitio normal. La cherry pie también es bastante básica pero está bien para hacer un alto en el camino.

También fui al Red’s True de Londres pero cerró. Me quedaría The Black Lodge en Berlín y seguro que habrá más esparcidos por la greografría mundial. Mi sueño es entrar al Club Silencio de París pero para eso sí que hay que ahorrar.

2 comments

Leave a comment
  1. FER

    01 de octubre de 2019 at 08:15 08Tue, 01 Oct 2019 08:15:47 +000047.

    ME ha encantado tu experiencia. Me ha sorprendido lo mucho que me he identificado con las descripciones los sentimientos que has mostrado. Muchas gracias Vanessa por compartir la magia de esta serie. Como no podría ser menos, he leído tu blog con la banda sonora de Twin Peaks.

    • davidarias

      01 de octubre de 2019 at 23:15 11Tue, 01 Oct 2019 23:15:55 +000055.

      Muchas gracias, Fer. Nos alegra mucho que hayas disfrutado del artículo. Un abrazo!

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: